Inversión latinoamericana en España: una puerta de entrada a Europa
Las empresas latinoamericanas han acelerado su expansión internacional. En 2024, la inversión extranjera directa emitida desde la región alcanzó los 53.035 millones de dólares, un 50 % más que el año anterior y el cuarto mayor registro histórico.
El dato más significativo es que el 56 % correspondió a reinversión de utilidades. Es decir, una parte importante del crecimiento no procede de operaciones puntuales, sino de empresas que ya obtienen resultados en el exterior y deciden mantener sus beneficios en esos mercados para seguir expandiéndose.
Brasil, México, Colombia y Chile concentraron más del 85 % de la inversión emitida. Al mismo tiempo, está cambiando el perfil sectorial de las compañías que se internacionalizan: la industria química, la agroindustria y los servicios digitales muestran un desempeño especialmente sólido frente a sectores tradicionalmente dominantes, como los metales o la energía fósil.
España se consolida como destino del capital latinoamericano
Estados Unidos continúa siendo el principal destino extrarregional, pero España se ha convertido en el segundo país con mayor presencia operativa de empresas latinoamericanas.
La inversión latinoamericana acumulada en España alcanza los 66.845 millones de euros, incluyendo holdings o entidades ETVE, y representa el 9,4 % de toda la inversión recibida por el país. Sin estas estructuras, la inversión productiva acumulada se sitúa en 47.291 millones.
En conjunto, América Latina es ya el cuarto mayor inversor en España, después de Estados Unidos, Reino Unido y Francia. México concentra el 50,2 % del total regional, seguido de Argentina, Brasil, Colombia —el país cuya inversión más crece— y Uruguay, según Global LATAM 2025.
¿Cómo entran las empresas latinoamericanas en España?
Las principales estrategias son:
- Adquirir una empresa española para incorporar clientes, talento y capacidad operativa.
- Establecer una alianza con un socio local que facilite el acceso al mercado.
- Crear una filial o sucursal propia para controlar directamente las operaciones.
No existe una única fórmula. La elección depende del sector, la regulación, los recursos disponibles y el nivel de conocimiento del mercado. En muchos casos, comenzar con un socio o representante local permite comprobar la demanda antes de asumir una estructura permanente.
Las empresas que consiguen consolidarse comparten cuatro elementos: capacidad de adaptación, incorporación de talento local, prudencia financiera y participación activa en los ecosistemas empresariales españoles.
Los principales desafíos son igualmente claros: cumplir la normativa europea, posicionarse frente a competidores establecidos y acceder a financiación durante las primeras etapas.
España ofrece proximidad cultural, seguridad jurídica y acceso al mercado europeo, pero hablar el mismo idioma no elimina las diferencias comerciales. Antes de constituir una filial, es necesario identificar clientes, validar la propuesta de valor y construir relaciones locales.
En ADERCII conectamos empresas de América Latina y el Caribe con el mercado español, facilitando su representación, el acceso a interlocutores relevantes y el desarrollo de oportunidades comerciales en España y Europa.
